Ingredientes:
2 huevos
220 gramos de azúcar
10 gramos de azúcar de vainilla
50 gramos de fécula de maíz
Yogur griego o crema agria
70 gramos de mantequilla
18 piezas de galletas
Azúcar en polvo para espolvorear
Método:
Comience tomando una cacerola mediana y rompa 2 huevos frescos en ella.
Agrega 220 gramos de azúcar y 10 gramos de azúcar de vainilla a la olla para obtener ese delicioso sabor aromático.
A continuación, incorpora 50 gramos de fécula de maíz. Esto ayudará a que nuestra mezcla tenga la consistencia perfecta.
Ahora elija su base cremosa (yogur griego para darle un toque picante o crema agria para un sabor más intenso) y agréguela a la olla.
Coloca la sartén en la estufa y cocina a fuego medio. Remueve la mezcla continuamente para evitar que se formen grumos. Continúe revolviendo hasta que la mezcla alcance una consistencia espesa, parecida a una natilla. ¡La paciencia es la clave aquí!
Una vez espesa, retira la mezcla del fuego y añade 70 gramos de mantequilla. El calor residual derretirá la mantequilla, haciendo que el relleno quede suave y rico.
Mientras el relleno se enfría un poco, coge 18 trozos de tus galletas favoritas y empieza a disponerlas en un molde para tarta redondo de aproximadamente 15/20 cm de diámetro. Esto formará la base de tu tarta.
Verter el relleno caliente sobre la base de galleta, nivelando con una espátula o el dorso de una cuchara.
Deje que la tarta se asiente, sin tocarla. Esto puede tardar algunas horas, así que planifique en consecuencia. La tarta estará lista cuando esté completamente estabilizada y firme al tacto.
Una vez lista, espolvorea la parte superior de tu tarta con azúcar glas para obtener un dulce efecto nevado.
Corta, sirve y observa cómo tus invitados se deleitan con esta suculenta tarta de galleta y crema. ¡Disfrute de su comida!