¡Genial idea! De hecho, con dos papas se pueden preparar un montón de platos deliciosos y económicos, mucho más originales que las papas fritas. Aquí tienes algunas recetas que demuestran la versatilidad de este sencillo ingrediente.
Platos sencillos de papa con dos papas
Puré de papa con queso:
Hierve las papas con piel hasta que estén blandas.
Pélalas y tritúralas con un machacador de papas.
Agrega un poco de mantequilla, leche tibia, sal, pimienta y mezcla hasta obtener una consistencia cremosa.
Por último, añade un puñado de queso rallado hasta que se derrita.
Aros de papa crujientes y picantes:
Corta las papas en aros finos.
Rebózalos en aceite, pimentón, ajo en polvo y sal.
Extiéndelos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y hornéalos a 200 °C, durante unos 20 minutos, hasta que estén crujientes. Tortitas de patata con cebolla:
Ralla dos patatas en un bol.
Exprime el exceso de agua.
Mezcla un huevo, dos cucharadas de harina, sal, pimienta y un poco de cebolla rallada.
Calienta aceite en una sartén y fríe las tortitas formadas con la mezcla hasta que estén doradas por ambos lados.
Incluso con una simple patata se pueden preparar auténticas delicias mucho más sustanciosas y sabrosas que las patatas fritas compradas. Estos platos son económicos, rápidos y saciantes, por lo que las patatas son, con razón, uno de los ingredientes más populares en la cocina.