Hay algo mágico en la perfecta fusión de sabores salados y dulces en una sola galleta. Estas Tartas de Queso Suaves y Exquisitas son precisamente eso: crujientes por fuera, desmenuzables y cremosas por dentro, y llenas de sabores que aman el queso. Son perfectas para desayunar, merendar o incluso con una copa de vino. Además, son fáciles de hacer y se agotarán enseguida.
Ingredientes:
200 g de mantequilla a temperatura ambiente
100 g de queso crema (natural, a temperatura ambiente)
100 g de azúcar glas
1 yema de huevo grande
1 cucharadita de extracto de vainilla
250 g de harina fina
1 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de sal
150-200 g de queso rallado (p. ej., cheddar, emmental, gouda, que se funde bien y tiene un sabor intenso)
(Opcional: una pizca de nuez moscada molida para darle más intensidad)
(Opcional: 1/2 cucharadita de ajo en polvo para un toque picante)
Utensilios necesarios:
Tazón grande
Batidora eléctrica (o manual)
Espátula
Papel de horno
Bandeja de horno
Preparación:
- Preparación de la crema 🥣
En un tazón grande, bata la mantequilla a temperatura ambiente y el queso crema con la batidora eléctrica hasta obtener una mezcla esponjosa. Bata con una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla ligera y cremosa (unos 2-3 minutos). Añade el azúcar glas y sigue batiendo durante 2-3 minutos más, hasta que esté completamente integrado y la mezcla esté aún más espumosa.
Incorpora las yemas de huevo y el extracto de vainilla. Bate hasta que esté completamente integrado. - Añade los ingredientes secos y el queso 🧀
En un bol aparte, bate la harina, la levadura química y la sal (más la nuez moscada y el ajo en polvo, si los usas).
Incorpora poco a poco los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla y queso, batiendo a baja velocidad hasta que la masa esté bien integrada. ¡No mezcles demasiado! Batir demasiado puede endurecer las galletas.
Por último, incorpora el queso rallado con una espátula o cuchara de madera hasta que se distribuya uniformemente por toda la masa. - Enfriar y dar forma ❄️
Envuelve la masa en film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos, o hasta 1 hora, para que se endurezca y sea más fácil trabajarla. Esto ayudará a que las galletas mantengan su forma mientras se hornean. 4. Horneado 🔥
Precalienta el horno a 180 °C (160 °C con ventilador).
Cubre una bandeja de horno con papel vegetal.
Saca la masa del refrigerador. Puedes hacer bolitas (del tamaño de una nuez) o extender la masa con un rodillo de unos 0,5 cm de grosor y cortarlas con un cortador de galletas (esto las hará más uniformes).
Coloca las porciones de masa sobre el papel vegetal, dejando suficiente espacio entre ellas, ya que se expandirán ligeramente durante el horneado.
Hornea en el horno precalentado durante 10-15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro aún esté ligeramente blando. Es importante no hornearlas demasiado, ya que perderán su textura crujiente.
Sácalas del horno y déjalas enfriar en la bandeja unos minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo.
¡Estas tartas de queso increíblemente suaves serán un éxito asegurado entre familiares e invitados! Son perfectas con un vaso de leche, café o incluso vino.
¿Para qué ocasión prepararías estas deliciosas tartas de queso?