¡Qué rico! Los chips de espinacas y feta suenan deliciosos y son una excelente manera de preparar un snack saludable con sabor mediterráneo. Normalmente, cuando decimos “chips de espinacas”, pensamos en hojas de espinaca fritas y crujientes, similares a la col rizada. Sin embargo, la combinación con feta sugiere algo más sustancioso.
Te daré dos ideas para snacks crujientes de espinacas y feta: uno más parecido a los chips de verduras y el otro inspirado en la pasta clásica de la cocina mediterránea.
Chips de Espinacas Crujientes con Feta Desmenuzado 🌿🧀
Esto es lo más parecido a los chips de verduras, con el sabor salado y cremoso del feta. Un snack muy rápido y fácil de preparar. Ingredientes:
200 g de espinacas frescas (una bolsa grande)
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1/4 cucharadita de ajo en polvo (o 1 diente finamente picado)
1/4 cucharadita de sal (al gusto, el queso feta ya es salado)
Pimienta negra recién molida al gusto
50 g de queso feta desmenuzado
Ingredientes:
Bandeja de horno grande
Papel de horno
Preparación:
Precalentar el horno a 150 °C. Forrar una bandeja de horno grande con papel de horno.
Lavar bien las espinacas y secarlas con palmaditas. Este paso es esencial para que queden crujientes. Usar una escurridora de ensaladas o papel absorbente para eliminar el exceso de agua.
En un bol grande, mezclar las espinacas secas con el aceite de oliva, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Asegurarse de que cada hoja quede ligeramente cubierta.
Extender las espinacas en una sola capa sobre la bandeja de horno preparada. Procurar no superponer las hojas demasiado o no quedarán crujientes. Usar dos bandejas de horno si es necesario.
Hornear de 10 a 15 minutos o hasta que las hojas estén crujientes. El tiempo exacto variará mucho según el horno y el contenido de humedad de las espinacas. Vigilarlas con cuidado para que no se quemen, ya que pueden pasar de crujientes a quemarse muy rápidamente.
Retirar del horno y dejar enfriar un poco en la bandeja.
Una vez frías, pero aún tibias, espolvorear con el queso feta desmenuzado. El calor residual ablandará ligeramente el queso feta, creando una combinación deliciosa.
Consejo: Es mejor comer estas patatas fritas el mismo día, ya que pueden perder su textura crujiente con el tiempo.
Rollitos crujientes de espinacas y feta (Mini Spanakopita) 🥟
Esta versión lleva pasta filo, que es increíblemente crujiente y complementa a la perfección el relleno de espinacas y feta. Es más bien un aperitivo crujiente tipo “patatas fritas”, popular en la cocina mediterránea. Ingredientes:
200 g de espinacas frescas o congeladas (si están congeladas, descongélelas y escúrralas bien).
150 g de queso feta desmenuzado.
1/4 de taza (aprox. 30 g) de cebolla roja finamente picada (o cebollino/puerro).
1 diente de ajo finamente picado.
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
1/2 cucharadita de orégano seco o eneldo.
Sal y pimienta negra al gusto.
12-16 láminas de pasta filo descongeladas (consulte las instrucciones del paquete).
1/2 taza (120 g) de mantequilla sin sal derretida (o aceite de oliva).
Utensilios:
Bandeja de horno.
Papel de horno.
Pincel de hornear.
Preparación:
Preparar el relleno:
Si usa espinacas frescas, saltéelas en una sartén con aceite de oliva, cebolla picada y ajo hasta que se ablanden por completo y se evapore el agua. Si usa espinacas congeladas, asegúrese de escurrir bien el agua después de descongelarlas y recalentarlas ligeramente.
Transfiera las espinacas salteadas a un tazón grande y deje enfriar un poco.
Agregue el queso feta desmenuzado, el orégano o eneldo, una pizca de sal (¡el queso feta ya es salado!) y pimienta. Mezcle bien.
Precaliente el horno a 180 °C. Cubra una bandeja de horno con papel de horno.
Para armar los rollitos:
Extienda con cuidado la masa filo. Es importante cubrirla con un paño húmedo mientras trabaja para evitar que se seque y se rompa.
Tome una lámina de masa filo. Unte generosamente con mantequilla derretida.
Coloque otra lámina de masa filo encima y unte de nuevo con mantequilla.
Corte esta lámina doble en dos o tres tiras largas (de unos 8-10 cm de ancho).
Coloque una cucharada de relleno de espinacas y queso feta en un extremo de cada tira.
Doble el extremo de la tira sobre el relleno para formar un triángulo. Continúe doblando la tira en triángulos, como si doblara una bandera, hasta llegar al final de la tira. Unte cada pliegue con mantequilla.
Repetir el proceso con las láminas de filo restantes y el relleno.
Hornear los rollitos:
Colocar los rollitos de masa en la bandeja de horno preparada.
Untar la parte superior de los rollitos con la mantequilla derretida restante para que queden dorados y crujientes.
Hornear en horno precalentado durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes.
Preparación:
Retirar del horno y dejar enfriar un poco antes de servir. Están deliciosos calientes o a temperatura ambiente