La tarta de queso con frutos rojos es uno de los postres más populares del verano. Su textura suave y cremosa armoniza a la perfección con las bayas frescas y ácidas y la crujiente base de galleta. Esta receta presenta una tarta de queso clásica, sin horno, fácil de preparar y que seguro encantará a todos.
Ingredientes:
Para la base de galleta:
200 g de galletas caseras trituradas o galletas graham
100 g de mantequilla derretida
Para la crema de queso:
500 g de queso crema (p. ej., tipo Philadelphia, a temperatura ambiente)
100 g de azúcar glas (al gusto, también depende del dulzor de los frutos rojos)
1 cucharadita de extracto de vainilla
200 ml de nata líquida (mín. 30 % de grasa)
10 g de gelatina en polvo
50 ml de agua fría (para la gelatina)
Para la capa de frutos rojos (cobertura):
300 g de frutos rojos variados (fresas, frambuesas, arándanos, grosellas, frescos o congelados)
2 cucharadas de azúcar (al gusto)
1 cucharada de zumo de limón
Opcional: 1 cucharadita de maicena (si desea una salsa más espesa) + 1 o 2 cucharadas de agua fría
Utensilios necesarios:
Molde desmontable de 20-22 cm de diámetro
Papel de horno
Tazones
Batidora eléctrica
Espátula
Cazo pequeño (para la gelatina y la salsa de frutas)
Preparación:
- Prepara la base de galleta 🍪
Forra el fondo de un molde desmontable con papel de horno.
Coloca las galletas trituradas en un bol. Derrite la mantequilla y viértela sobre las migas de galleta. Mezcla bien hasta que las migas estén húmedas y con una textura arenosa.
Presiona la mezcla de galleta uniformemente en el fondo del molde. Puedes usar el fondo de un vaso para distribuirla bien y compacta.
Guarda la base de galleta en el refrigerador durante al menos 30 minutos para que cuaje. - Preparación del queso crema 🧀
Espolvorea la gelatina en polvo en una cacerola pequeña o un recipiente resistente al calor, vierte agua fría por encima y déjala reposar de 5 a 10 minutos hasta que se hinche. Luego, caliéntala (¡pero sin que hierva!) a fuego lento o al vapor hasta que la gelatina esté completamente derretida y translúcida. Deja que se enfríe hasta que esté tibia. En un tazón grande, bate el queso crema a temperatura ambiente con el azúcar glas y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
En un tazón aparte, bate la crema fría hasta que esté firme.
Poco a poco, revolviendo constantemente (o con un batidor de varillas), agrega la gelatina tibia derretida a la mezcla de queso crema.
Con cuidado, usando una espátula, incorpora la crema batida a la mezcla de queso crema con movimientos suaves. Asegúrate de que la crema quede esponjosa.
Vierte la mezcla de queso crema sobre la base de galleta congelada. Alisa la superficie.
Coloca el pastel en el refrigerador durante al menos 4-6 horas, pero preferiblemente toda la noche, hasta que esté completamente cuajado. - Prepara la capa de frutos rojos 🍓🫐
Coloca los frutos rojos (frescos o congelados) en una cacerola pequeña. Agrega el azúcar y el jugo de limón.
Lleva a ebullición a fuego medio y luego cocina a fuego lento durante 5-10 minutos hasta que los frutos rojos se ablanden y suelten su jugo. Para una salsa más espesa, mezcla 1 cucharadita de maicena con 1 o 2 cucharadas de agua fría, luego vierte sobre las bayas y cocina durante 1 o 2 minutos más hasta que espese.
Deja que la salsa de frutas se enfríe por completo. - Presentación 🍰
Una vez que la tarta de queso esté completamente cuajada, abre con cuidado el molde desmontable y retira los bordes.
Justo antes de servir, vierte la salsa de bayas fría sobre la tarta de queso.
Decora con bayas frescas adicionales u hojas de menta.
Esta cremosa tarta de queso con bayas será sin duda la estrella de tu mesa de verano. ¡Disfruta de sus sabores frescos!
¿Con qué bayas te gustaría acompañar esta tarta de queso?