La gelatina de queso crema con frutas es el postre perfecto: combina la suavidad y riqueza del queso crema con la frescura y el toque vibrante de las frutas. Es elegante, relativamente fácil de hacer y no requiere horno, ideal para cualquier ocasión, especialmente en días cálidos.
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Esta receta te guiará para crear una gelatina de queso crema maravillosamente cremosa, con capas de gelatina de frutas translúcidas y coloridas.
Ingredientes:
Para la Capa de Gelatina de Frutas:
- 1 paquete (85g) de gelatina de sabor a fruta (fresa, cereza, limón, mango, o la que prefieras)
- 1 taza (240ml) de agua hirviendo
- 1 taza (240ml) de agua fría
- 1 – 1.5 tazas de fruta fresca o congelada picada (fresas, duraznos, mango, bayas mixtas, kiwi, etc.)
Para la Capa de Queso Crema:
- 1 paquete (85g) de gelatina sin sabor (aprox. 2.5 cucharaditas o 7g)
- 1/2 taza (120ml) de agua fría (para la gelatina sin sabor)
- 1 paquete (226g) de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
- 1 lata (370g) de leche condensada
- 1 taza (240ml) de leche evaporada (o leche normal si no tienes evaporada)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Equipamiento:
- Molde para gelatina (tipo bundt, de rosca, o un molde rectangular/cuadrado de 8-9 tazas de capacidad)
- Cacerola pequeña
- Batidora eléctrica o de mano
- Tazones para mezclar
- Cuchara o espátula
Instrucciones:
1. Prepara la Capa de Gelatina de Frutas
- En una cacerola, hierve 1 taza de agua. Retira del fuego y disuelve completamente el contenido del paquete de gelatina de sabor a fruta, revolviendo por 2 minutos.
- Agrega 1 taza de agua fría y mezcla bien. Deja que esta mezcla se enfríe a temperatura ambiente (¡esto es importante para que no derrita la capa de queso crema!).
- Una vez que la gelatina esté fría, vierte una capa fina en el fondo de tu molde para gelatina (aproximadamente 1 cm de grosor). Lleva al refrigerador por unos 10-15 minutos, solo hasta que esté semi-cuajada (pegajosa al tacto, pero no líquida). Esto ayudará a que la fruta no se hunda completamente.
- Retira el molde del refrigerador. Distribuye la mitad de la fruta picada sobre la capa semi-cuajada.
- Vierte con cuidado el resto de la mezcla de gelatina de frutas sobre la fruta picada.
- Refrigera por al menos 1.5 – 2 horas, o hasta que esté completamente cuajada.
2. Prepara la Capa de Queso Crema
- Mientras la primera capa de gelatina de frutas se cuaja, hidrata la gelatina sin sabor: En una cacerola pequeña o tazón apto para microondas, espolvorea la gelatina sin sabor sobre 1/2 taza de agua fría. Deja reposar por 5 minutos para que se “florezca” (se hinchará y se volverá gelatinosa).
- Calienta la gelatina florecida a fuego muy bajo o en el microondas por 15-20 segundos, revolviendo, hasta que esté completamente disuelta y transparente. No dejes que hierva. Deja enfriar ligeramente.
- En un tazón grande, bate el queso crema a temperatura ambiente con una batidora eléctrica hasta que esté suave y sin grumos.
- Agrega la leche condensada y el extracto de vainilla al queso crema. Bate hasta que todo esté bien incorporado y cremoso.
- Lentamente, vierte la leche evaporada (o leche normal) mientras sigues batiendo a velocidad baja, hasta que la mezcla sea homogénea.
- Finalmente, agrega la gelatina sin sabor disuelta a la mezcla de queso crema, batiendo a velocidad baja hasta que esté completamente integrada.
3. Arma la Gelatina en Capas
- Una vez que la capa de gelatina de frutas esté firme, retira el molde del refrigerador.
- Con mucho cuidado, vierte la mitad de la mezcla de queso crema sobre la capa de gelatina de frutas.
- Distribuye la fruta picada restante sobre esta capa de queso crema.
- Vierte el resto de la mezcla de queso crema sobre la fruta.
- Cubre el molde con papel film y refrigera por al menos 4-6 horas, o idealmente durante la noche, para que la gelatina cuaje por completo y se asiente firmemente.
4. Desmolda y Sirve
- Para desmoldar, llena un recipiente más grande que tu molde con agua tibia (no hirviendo).
- Sumerge la base del molde en el agua tibia por unos 10-20 segundos. Ten cuidado de que el agua no entre en contacto con la gelatina.
- Pasa un cuchillo delgado humedecido por los bordes de la gelatina para soltarla suavemente del molde.
- Coloca un plato de servir ligeramente humedecido encima del molde y, con un movimiento rápido y seguro, invierte el molde para que la gelatina caiga sobre el plato.
Sirve fría y disfruta de esta deliciosa y refrescante gelatina de queso crema con frutas. ¡Es un postre que seguro encantará a todos!
¿Qué combinación de frutas te gustaría probar en esta gelatina?
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