Queso Mozzarella Casero 🧀✨

Preparar mozzarella en casa puede parecer abrumador, ¡pero es increíblemente gratificante! Hay un par de métodos populares: un método más rápido en microondas (ideal para principiantes) y un método más tradicional con cuajo. Como preguntaste por “queso mozzarella casero”, te daré una versión simplificada y rápida, perfecta para principiantes.

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Esta receta se centra en preparar una mozzarella fresca y elástica (a menudo llamada mozzarella fresca o mozzarella fior di latte), fantástica para acompañar una ensalada caprese, fundir en una pizza o simplemente comerla fresca.

Ingredientes:

1 galón (aproximadamente 3,78 litros) de leche entera (no ultrapasteurizada; la leche pasteurizada natural está bien)

Nota: La leche ultrapasteurizada se calienta a una temperatura muy alta, lo que puede dificultar la correcta formación de la cuajada. 1.5 cucharaditas de ácido cítrico en polvo (de grado alimenticio, disponible en línea o en tiendas de productos para el hogar)
1/4 cucharadita de cuajo líquido (de origen animal o vegetariano, disponible en línea o en tiendas de suministros para hacer queso)
1/4 taza de agua fría sin cloro (para disolver el cuajo)
1-2 cucharaditas de sal para queso o sal kosher (al gusto, para salar el queso terminado)
Utensilios:
Recipiente grande no reactivo (de al menos 6-8 cuartos de galón)
Cuchara o batidor de mango largo
Colador grande
Espumadera o espumadera
Guantes de goma resistentes al calor (¡para estirar el queso caliente!)
Recipiente apto para microondas (opcional, para estirar en el microondas)
Termómetro (de caramelo o de lectura instantánea)
Instrucciones de preparación:
Preparar la leche y el ácido cítrico
En un recipiente grande, disuelva el ácido cítrico en polvo en aproximadamente 1/2 taza de leche fría. Agregue esta mezcla a la leche fría restante en la olla. Mezcle bien.

Calentar la leche
Colocar la olla a fuego medio-bajo. Calentar lentamente la leche a 32 °C (90 °F), revolviendo constantemente. Controlar la temperatura con el termómetro. A medida que se calienta, es posible que la leche se cuaje ligeramente.

Añadir el cuajo
Mientras se calienta la leche, disolver el cuajo líquido en 1/4 de taza de agua fría sin cloro. Una vez que la leche alcance los 32 °C (90 °F), retirar del fuego. Incorporar suavemente la mezcla de cuajo disuelto durante unos 30 segundos.

Dejar reposar
Tapar la olla y dejar reposar de 5 a 10 minutos. Durante este tiempo, la leche se cuajará y formará una cuajada firme y cremosa. Sabrá que está lista cuando se pueda ver claramente la separación entre la cuajada y el líquido de color amarillo verdoso pálido (suero). Si no se separa bien, dejar reposar unos minutos más.

Cortar el requesón
Con un cuchillo largo o una espátula, corte con cuidado el requesón en cuadrados o tiras de 2,5 cm. Esto facilitará el escurrido del suero.

Calentar el requesón y el suero
Vuelva a poner la olla a fuego medio-bajo. Caliente lentamente el requesón y el suero a 43 °C, removiendo suavemente con una espumadera. El requesón se encogerá y se volverá más firme. Haga esto lentamente, durante 10-15 minutos, para evitar que se rompa demasiado.

Separar la cuajada del suero
Una vez que la cuajada alcance los 43 °C, retire la olla del fuego. Vierta la cuajada en un colador grande sobre un bol (para recoger el suero). Deje escurrir la cuajada durante 5-10 minutos. Presione suavemente para que suelte más suero. Guarde el suero si planea usarlo en otras recetas (por ejemplo, ricotta, pan o incluso para estirar mozzarella).

Derretir y estirar mozzarella (Elige un método):
Método A: Microondas (El más fácil para principiantes)
Transfiere la masa escurrida a un recipiente apto para microondas.
Caliéntala en el microondas a alta potencia durante 30 segundos.
Con guantes de cocina, dobla y amasa la masa con cuidado durante unos segundos. ¡La masa estará caliente!
Caliéntala en el microondas durante 30 segundos más. La masa debería estar más caliente y empezar a estirarse.

Espolvorea una pizca de sal sobre la masa. Continúa doblando, amasando y estirando el queso. Debe quedar brillante y suave, como caramelo. Si se enfría demasiado o no se estira bien, caliéntala en el microondas durante 15-20 segundos más.
Repite el proceso de estirado y plegado hasta que el queso esté suave, elástico y con un bonito brillo. Incorpora la sal mientras lo estiras. Método B: Baño María/Suero Caliente (Tradicional)
Calentar el suero reservado (o una olla con agua salada) a unos 70-75 °C (160-170 °F). No hervir.
Colocar un poco de la cuajada colada en el baño María/Suero Caliente.
Con guantes resistentes al calor, doblar y presionar el queso bajo el líquido caliente con una espumadera. A medida que se calienta, se volverá suave y flexible.

Cuando esté lo suficientemente suave como para manipularlo, retirarlo del líquido y comenzar a estirarlo y doblarlo repetidamente, como si estuviera amasando masa.
Espolvorear con sal mientras se estira. Continuar estirando hasta que esté suave, brillante y elástico. Cuando se haya enfriado y solidificado, volver a colocarlo en el líquido caliente durante unos segundos

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