Fresas en invierno, con sabor a recién cogidas del huerto y sin cocinar: ¡una idea fantástica! Este método, a menudo llamado “mermelada cruda” o “mermelada de congelado”, conserva a la perfección el sabor fresco y el color vibrante de las fresas. Es mucho más sencillo que la mermelada tradicional, ya que no requiere un largo proceso de cocción.
Aquí tienes una receta para preparar fresas sin cocinar que podrás disfrutar durante todo el invierno:
Conservación de fresas sin cocinar “frescas del huerto” (fresas congeladas)
Este método captura la esencia de las fresas frescas, haciéndolas perfectas para decorar, mezclar con yogur o incluso para comerlas a cucharadas.
Ingredientes:
1 kg (aprox. 2,2 lb) de fresas frescas y maduras
500 g – 700 g (aprox. 2,5 – 3,5 tazas) de azúcar granulada (ajusta la cantidad según tus preferencias; menos azúcar significa que se parece más a la fruta triturada, más azúcar ayuda a conservarla por más tiempo y la hace más dulce. Una proporción común es 1:1 por volumen o 1:0,5-0,7 por peso)
Opcional: 1-2 cucharadas de jugo de limón fresco (realza el sabor y ayuda a conservar el color)
Utensilios:
Tazón grande para mezclar
Machacador de papas, tenedor o procesador de alimentos/licuadora
Recipientes limpios aptos para congelador con tapas herméticas (recipientes de plástico, frascos de vidrio; ¡deja espacio libre!)
Instrucciones:
Preparación de las fresas:
Enjuaga suavemente las fresas con agua fría corriente. No las remojes.
Sécalas con cuidado con toallas de papel o déjalas secar al aire por completo. Esto es importante para evitar el exceso de humedad, que puede afectar la congelación. Descorazona las fresas (retira la parte verde y el corazón).
Tritura las fresas:
Coloca las fresas descorazonadas en un tazón grande.
Con un machacador de papas o un tenedor, machaca suavemente las fresas hasta obtener la consistencia deseada. Algunas personas prefieren una textura más grumosa, otras las prefieren más finamente trituradas. También puedes triturarlas brevemente en un procesador de alimentos o licuadora para obtener una consistencia más suave, pero ten cuidado de no procesarlas demasiado hasta que queden completamente líquidas.
Agrega el azúcar:
Agrega gradualmente el azúcar granulado al puré de fresas. Comienza con 500 g y agrega más si lo prefieres más dulce o si planeas guardarlo por mucho tiempo.
Revuelve bien hasta que el azúcar comience a disolverse. Esto puede tomar un tiempo, unos 10-15 minutos removiendo. El azúcar actúa como conservante y ayuda a extraer el jugo de las fresas.
Si lo usas, agrega el jugo de limón fresco ahora. Reposar:
Cubra el recipiente y deje reposar la mezcla a temperatura ambiente durante unos 30-60 minutos, removiendo ocasionalmente. Esto permite que el azúcar se disuelva por completo y se integre con el jugo de las fresas, creando un delicioso jarabe. La mezcla se volverá más fluida.
Envasado:
Vierta la mezcla de fresas en recipientes limpios y aptos para el congelador.
Es fundamental dejar al menos 1-2 cm (1/2 a 1 pulgada) de espacio libre desde la parte superior del recipiente, ya que la mezcla se expandirá al congelarse. Llenar demasiado puede agrietar los recipientes.
Limpie los bordes y cierre bien los recipientes con sus tapas.
Congelación:
Etiquete los recipientes con la fecha.
Colóquelos en el congelador. Se congelarán completamente y su textura será similar a la de un sorbete muy espeso y suave una vez descongelados.
Almacenamiento:
Esta preparación de fresas sin cocción se puede guardar en el congelador hasta 6-9 meses, manteniendo su excelente sabor y calidad. Una vez descongeladas, guardar en el refrigerador y consumir en 1-2 semanas.
Cómo disfrutarlas en invierno:
Cobertura: Ideal para panqueques, waffles, tostadas francesas, avena, yogur, helado o tarta de queso.
Mezclas: Incorporar a batidos, malteadas o yogur natural.
Horneado: Se puede usar como relleno para tartas o pasteles (después de descongelar) o mezclar con la masa de muffins.
Bebidas: Mezclar con agua con gas o limonada para una bebida refrescante.
¡Este método realmente trae el sabor y el aroma de las fresas de verano a tu mesa de invierno! ¡Que las disfrutes!