Galletas de Arándanos y Pistacho: Una Cremosa Experiencia Derretida 🫐💚
Esta receta se centra en el rico sabor a mantequilla y su textura crujiente perfecta, mientras que los arándanos y los pistachos aportan una textura y un sabor increíbles.
Ingredientes (para unas 20-25 galletas):
225 g de mantequilla fría, cortada en dados
300 g de harina fina
100 g de azúcar extrafino
1/2 cucharadita de sal
75 g de arándanos rojos secos
75 g de pistachos picados gruesos (sin sal o ligeramente salados)
1 cucharadita de extracto de vainilla (o 1 sobre de azúcar extrafino)
Preparación:
Base de masa quebrada:
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar extrafino y la sal.
Añade la mantequilla fría cortada en dados. Frota la mantequilla con la mezcla de harina con los dedos hasta obtener una textura crujiente, similar al pan rallado grueso. Tenga cuidado de que la mantequilla no se derrita demasiado.
Agregue el extracto de vainilla. Amase la masa rápida pero firmemente hasta formar una bola. ¡No amase demasiado o las galletas quedarán duras, no desmenuzables!
Para agregar los arándanos y los pistachos:
Esparza los arándanos secos y los pistachos picados gruesos sobre la masa.
Amase rápidamente para distribuirlos uniformemente por toda la masa.
Refrigerar y dar forma:
Divida la masa por la mitad y forme con cada mitad un cilindro de unos 4-5 cm de diámetro.
Envuelva el cilindro en papel aluminio y refrigérelo durante al menos 30 minutos, o hasta 2 horas, para que se enfríe completamente y se endurezca. Esto evitará que se deshaga al cortarlo.
Preparación para hornear:
Precaliente el horno a 175 °C.
Cubra una bandeja para hornear con papel vegetal.
Rebanado y horneado:
Retira los palitos de masa del refrigerador y usa un cuchillo afilado para cortarlos en rebanadas de aproximadamente 0,5 cm de grosor.
Coloca las galletas en una bandeja para hornear forrada con papel de horno, dejando un poco de espacio entre ellas.
Hornea en el horno precalentado durante 12-15 minutos, o hasta que los bordes de las galletas estén ligeramente dorados. La superficie puede estar aún clara.
Enfriamiento:
Retira las galletas del horno y déjalas enfriar en la bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo. Es posible que aún estén quebradizas recién horneadas.
Estas galletas de mantequilla de arándanos y pistachos son una verdadera delicia que se agotará en un abrir y cerrar de ojos. La perfecta armonía de una base crujiente y mantecosa, arándanos masticables y pistachos crujientes hace que cada bocado sea un placer.
¿Cuál es tu versión favorita de galletas de mantequilla?