Este plato es una auténtica delicia gourmet, con el equilibrio perfecto entre el crujiente y dulce repollo morado asado, las suaves y ligeramente amargas acelgas y el rico y aromático pesto de nueces. No solo queda precioso en el plato con su juego de colores, sino que también es increíblemente sabroso y nutritivo. ¡Puede ser un excelente plato principal vegetariano o incluso una guarnición especial!
Ingredientes:
Para la col morada asada:
1/2 col morada mediana (unos 500-600 g), sin las hojas exteriores, cortada en gajos o rodajas más gruesas (puede dejar el corazón, ya que ayuda a que se mantenga unida)
2 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
Opcional: 1 cucharada de vinagre balsámico (rociar antes de hornear, ya que carameliza)
Para las acelgas:
1 manojo grande de acelgas (unos 300 g), bien lavadas, con los tallos y las hojas cortados por separado
1 cucharada de aceite de oliva
1 diente de ajo, en rodajas finas
Una pizca de sal
Para el pesto de nueces:
1 taza (unos 100 g) de nueces ligeramente tostadas (opcional, pero intensifica el sabor)
1 manojo grande de albahaca fresca (unos 20-30 g de hojas)
1-2 dientes de ajo
1/2 taza (unos 50 g) de queso parmesano rallado (o Grana) Padano)
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
1/2 taza (aprox. 120 ml) de aceite de oliva virgen extra de buena calidad (o el necesario para obtener la consistencia deseada)
Opcional: 1-2 cucharadas de zumo de limón recién exprimido
Preparación:
Para asar la col morada:
Precalentar el horno a 200 °C.
Colocar las rodajas o gajos de col en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal. Rociar con un chorrito de aceite de oliva, espolvorear con sal y pimienta y, si se usa, con vinagre balsámico. Remover bien para cubrir bien.
Colocar la bandeja en el horno precalentado y hornear durante 25-35 minutos, o hasta que la col esté tierna y los bordes ligeramente caramelizados y crujientes. Dar la vuelta a la mitad del tiempo de cocción.
Para preparar el pesto de nueces:
Colocar las nueces tostadas, las hojas de albahaca, el ajo, el parmesano, la sal y la pimienta en un procesador de alimentos. Empieza moliendo y añade gradualmente el aceite de oliva virgen extra hasta obtener la consistencia cremosa deseada, aunque ligeramente grumosa. No lo mezcles demasiado para mantener la textura de nuez.
Prueba y sazona con más sal, pimienta o un chorrito de zumo de limón para darle más frescura.
Para preparar la acelga:
Mientras se asa la col, calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio.
Añade los tallos de acelga finamente cortados y saltéalos de 2 a 3 minutos hasta que se ablanden un poco.
Añade el ajo en rodajas y saltéalos 1 minuto más hasta que desprendan aroma.
Luego, añade las hojas de acelga a la sartén. Tapa y saltea durante unos minutos hasta que las hojas se ablanden. Sazona con sal.
Para servir:
Coloca la col morada asada en platos.
Sirve la acelga al vapor aparte.
Finalmente, rocía generosamente con el pesto de nueces recién hecho.
¡Sirve inmediatamente! Este plato no solo es un deleite para la vista, sino también para el paladar. El dulzor de la col morada, el amargor terroso de la acelga y la riqueza de las nueces, todo ello combinado con los aromas del ajo y la albahaca, crean una experiencia inolvidable.
¿Para qué ocasión especial prepararías este plato tan especial?