El secreto para una preparación rápida es la consistencia adecuada de la masa y freírlas en aceite caliente.
Donas de Plátano Fáciles: Crujientes, Dulces y Listas en Menos de 10 Minutos. 🍌🍩
Esta receta es increíblemente fácil, y te garantizo que te encantará lo rápido que están listas estas deliciosas, suaves y crujientes donas.
Ingredientes:
2 plátanos maduros (cuanto más maduros, más dulces y fáciles de romper)
1 taza (aprox. 125 g) de harina común
1/2 cucharadita de levadura en polvo
1/4 cucharadita de sal
1-2 cucharadas de azúcar (al gusto, si los plátanos no están lo suficientemente dulces)
1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Aceite vegetal para freír (de girasol, de colza, etc.)
Azúcar glas para espolvorear (opcional)
Preparación:
Preparación de los plátanos:
Pelar los plátanos y machacarlos en un bol con un tenedor hasta que estén blandos. No dejar trozos grandes.
Si los plátanos no están lo suficientemente dulces o se prefieren más dulces, añadir 1-2 cucharadas de azúcar y extracto de vainilla y mezclar.
Arma la masa:
En otro bol, mezclar la harina, la levadura en polvo y la sal.
Verter la mezcla de harina sobre los plátanos machacados.
Mezclar rápidamente, justo hasta que los ingredientes secos y húmedos se integren. ¡No mezcles demasiado! La masa quedará espesa y ligeramente pegajosa.
Calienta el aceite:
En una cacerola mediana o sartén profunda, calienta al menos 3-4 cm de aceite vegetal a fuego medio-alto. El aceite estará en buen estado si se forman pequeñas burbujas alrededor del mango de una cuchara de madera al sumergirla. No dejes que se caliente demasiado, o se quemará por fuera y quedará crudo por dentro.
Fríe las donas:
Con dos cucharaditas (o una cuchara pequeña para helado), forma pequeñas bolas de masa y sumérgelas con cuidado en el aceite caliente. No añadas demasiadas a la vez, ya que esto enfriará demasiado el aceite.
Fríe las donas de 1 a 2 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas. Dales la vuelta con frecuencia para que se cocinen uniformemente por todos lados.
Cuando estén listas, retíralas del aceite con una espumadera y colócalas en un plato con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.
Para servir:
Espolvorea con azúcar glas mientras aún estén calientes. Sírvalos inmediatamente, ¡están en su mejor momento y más crujientes cuando están frescos!