Esta receta de kuglóf de limón no sólo es deliciosa, sino también increíblemente suave y desmenuzable, casi se derrite en la boca. El secreto está en las proporciones adecuadas de ingredientes húmedos y una preparación suave. Es la elección perfecta para un café por la tarde de fin de semana o para cualquier ocasión en la que tengas antojo de algo verdaderamente indulgente.
Ingredientes:
Para el Kuglóf:
200 g (aproximadamente 1 taza y media) de harina para todo uso
1 cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/4 cucharadita de sal
150 g (aproximadamente 3/4 de taza) de mantequilla derretida y enfriada
200 g (aproximadamente 1 taza) de azúcar granulada
3 huevos grandes, a temperatura ambiente
1 cucharadita de extracto de vainilla
180 ml (aproximadamente 3/4 de taza) de kéfir o yogur natural (a temperatura ambiente)
2 cucharadas de jugo de limón recién exprimido
2 cucharadas de ralladura de limón recién exprimido (de unos 2 limones medianos, ¡solo la parte amarilla!)
Para el glaseado de limón (opcional):
100 g (aproximadamente 1 taza) de azúcar en polvo
2-3 cucharadas de jugo de limón recién exprimido (o según sea necesario para obtener la consistencia adecuada)
Preparación:
Preparativos:
Precalentar el horno a 170°C (150°C en horno con ventilador).
Engrase y enharine bien un molde para tarta o bundt de 22-24 cm de diámetro. ¡Asegúrate de colocar mantequilla y harina en cada hueco para que el pastel no se pegue!
Mezcla de ingredientes secos:
En un tazón grande, tamice juntos la harina, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. Este tamizado ayuda a que el pastel quede aún más suave y uniforme.
Preparación de ingredientes húmedos:
En otro recipiente, mezcle el kéfir/yogur con el jugo de limón y la ralladura de limón. Déjalo a un lado.
Batir la mantequilla y el azúcar:
En un tercer recipiente (o en el recipiente de un procesador de alimentos), bata la mantequilla derretida pero enfriada con el azúcar hasta que quede esponjosa usando un procesador de alimentos o una batidora de mano. Bátelos hasta que estén livianos y cremosos (aproximadamente 2-3 minutos).
Añadiendo huevos:
Añade los huevos uno a uno a la mezcla de mantequilla y azúcar, mezclando bien después de cada huevo. Por último, añadir el extracto de vainilla.
Montaje de la masa:
Ahora, alternativamente, en tres tandas, agregue un tercio de la mezcla de harina y luego la mitad de la mezcla de kéfir a la base de mantequilla y huevo. Comenzar y terminar con la mezcla de harina. Muy importante: después de cada adición, mezclar sólo hasta que los ingredientes estén combinados. ¡No mezcle demasiado! Mezclar demasiado activará el gluten y hará que la masa quede masticable.
Cuando hayas terminado, vuelve a raspar los lados del recipiente con una espátula para asegurarte de que todo esté bien mezclado.
Hornada:
Vierta la masa en el molde de pan preparado y alise la parte superior.
Hornee en el horno precalentado durante 40-50 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y al insertar un palillo en el centro éste salga limpio.
Refrigeración y acristalamiento:
Sacar el kuglöf del horno y dejarlo enfriar dentro del molde durante 10-15 minutos. Luego, desmolda con cuidado sobre una rejilla y déjala enfriar por completo.
Preparación del glaseado: Una vez que el kuglöf se haya enfriado, mezcle el azúcar en polvo con suficiente jugo de limón para hacer un glaseado espeso pero líquido. Rocíe el glaseado sobre el pastel enfriado.
Este kuglóf de limón ultra suave está garantizado como un favorito de la familia. El sabor fresco del limón y la textura suave de la mantequilla crean una combinación celestial. ¡Disfrute de su comida