Esta halva es 100 veces más sabrosa que la comprada en la tienda… ¡Se derrite en la boca, sin harina ni mantequilla!

¡Esa es una afirmación emocionante! La halva comprada en la tienda puede ser muy versátil, y la versión casera tiene la ventaja de saber exactamente qué contiene y poder ajustar el sabor a tus propias preferencias.

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Dado que el halva se elabora básicamente a partir de semillas oleaginosas (generalmente semillas de sésamo o semillas de girasol) y algún tipo de jarabe edulcorante, los términos “sin harina ni mantequilla” no son sorprendentes en las recetas tradicionales. La mantequilla se encuentra más comúnmente en algunas recetas de halva modernizadas o de estilo indio.

Para preparar esta halva que se derrite en la boca y es 100 veces más sabrosa, que se hace sin harina ni mantequilla, probablemente puedas seguir los siguientes principios básicos (el secreto de la receta exacta es tuyo, ¡por supuesto!):

La clave para lograr una textura que se derrita en la boca puede ser:

Semillas oleaginosas finamente molidas: Las semillas de sésamo o de girasol deben molerse muy finamente, casi hasta obtener una consistencia de “mantequilla”. Esto asegura una textura suave y cremosa. Algunas recetas utilizan tahini (pasta de semillas de sésamo) como base, que ya está molida muy finamente.

Preparación lenta y cuidadosa del almíbar: El almíbar a base de azúcar o miel debe hervirse hasta alcanzar la consistencia adecuada. Si es demasiado fina, la halva no se endurecerá; si es demasiado gruesa, puede resultar dura y desmenuzarse. Obtener la temperatura adecuada es clave.
Mezcla completa pero cuidadosa: el almíbar debe agregarse lenta y gradualmente a la mantequilla de semillas mientras se revuelve continuamente. El objetivo es conseguir una masa homogénea y densa. Sin embargo, la mezcla excesiva puede provocar la separación del aceite.
Enfriamiento adecuado: El pescado terminado debe enfriarse para solidificarse. El tiempo y la temperatura de enfriamiento pueden afectar la textura final.
Posibles ingredientes para este tipo de halva:

Semillas oleaginosas: Semillas de sésamo o semillas de girasol descascaradas (u otras semillas como nueces o almendras, finamente molidas).
Edulcorante: Azúcar, miel o algún otro edulcorante líquido (por ejemplo, jarabe de arce).
Agua: Para el almíbar de azúcar.
Aromatizantes (opcionales): extracto de vainilla, cardamomo, agua de rosas, cacao en polvo, nueces picadas o pistachos para la parte superior o el interior.
Cómo hacerlo (principio general):

Moler las semillas oleaginosas: muy finamente hasta que quede casi una pasta.
Preparar el almíbar: Hervir el azúcar (o la miel) con un poco de agua hasta obtener un almíbar espeso pero aún líquido. La consistencia del almíbar es clave.
Mezclar las semillas y el almíbar: verter lentamente el almíbar en la mantequilla de semillas mientras se revuelve constantemente. Mezclar hasta obtener una masa espesa y homogénea.
Sabor (opcional): Agregue vainilla u otros saborizantes.
Presione para darle forma: cubra un tazón pequeño o un molde con papel para hornear y presione la mezcla de halva en él.
Enfriar: Colocar en el refrigerador durante al menos unas horas para que se endurezca.

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