Ingredientes
2 tazas de harina común sin blanquear
2 cucharadas de azúcar
4 cucharaditas de levadura en polvo
½ cucharadita de sal
3 cucharadas de mantequilla sin sal, fría
⅔ taza de leche
1 yema de huevo, batida con 1 cucharada de leche (para glasear)
Mermelada de fresa (para servir)
Crema cuajada, a temperatura ambiente (para servir)
Instrucciones
Precaliente el horno: Precaliente el horno a 425 °F (220 °C).
Prepare los ingredientes secos: En un tazón mediano, combine la harina, el azúcar, la levadura en polvo y la sal. Agregue la mantequilla fría y frote la mezcla con los dedos hasta que parezca pan rallado fino.
Agregue la leche: Agregue lentamente la leche a la mezcla seca, mezclando a medida que avanza, hasta que la masa se una sin grumos. La masa debe quedar bastante pegajosa. Si es necesario, agrega más leche para lograr la consistencia adecuada.
Amasa la masa: coloca la masa con una cuchara sobre una superficie bien enharinada. Espolvorea generosamente la parte superior de la masa con harina y amásala 2 o 3 veces para cubrirla con harina y alisar la superficie. Presiona la masa hasta formar un círculo de aproximadamente 1 pulgada de grosor.
Corta los bollitos: con un cortador de galletas bien enharinado, corta la masa en círculos de 2 pulgadas. Presiona el cortador hacia abajo y levántalo recto sin torcerlo para asegurarte de que los bollitos se levanten correctamente.
Prepara para hornear: coloca los bollitos redondos sobre una bandeja para hornear engrasada y enharinada. Pincela suavemente las partes superiores con la mezcla de yema de huevo batida y leche.
Hornea: hornea los bollitos en el horno precalentado durante 12 a 15 minutos, hasta que estén dorados y firmes.
Enfría: retira los bollitos horneados del horno y déjalos enfriar durante 30 minutos. Para que queden más suaves, cúbrelos con un paño de cocina limpio mientras se enfrían.
Sugerencias para servir
Sirva los bollitos tibios con mermelada de fresa y crema cuajada. Acompáñelos con una taza de té para una experiencia clásica.
Consejos de cocina
Asegúrese de que la mantequilla esté fría para obtener la mejor textura.
No trabaje demasiado la masa para mantener los bollitos livianos y esponjosos.
Use un cortador de galletas afilado y evite torcerlo para que suba bien.
Beneficios nutricionales
Los bollitos brindan una buena fuente de carbohidratos para obtener energía.
Tienen un bajo contenido de azúcar en comparación con muchos dulces.
Información dietética
Contiene gluten, lácteos y huevos.
Apto para vegetarianos.
Consejos de almacenamiento
Conserve los bollitos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 2 días.
Para un almacenamiento más prolongado, congélelos hasta por 3 meses y caliéntelos en el horno antes de servir.
Por qué le encantará esta receta
Esta receta clásica de bollitos es simple pero brinda resultados deliciosos en todo momento. Los bollitos son versátiles, perfectos para cualquier ocasión y se pueden disfrutar con varios aderezos y acompañamientos.
Conclusión
Hornear estos bollitos clásicos es una experiencia gratificante que aporta un toque de encanto tradicional a tu cocina. Ya sea que los disfrutes con mermelada y crema o solos con una taza de té, estos bollitos sin duda se convertirán en uno de tus favoritos en tu repertorio de repostería.