Calabaza y papa horneada con queso cheddar

Ingredientes
Calabacín: 3, en rodajas
Patatas: 3, peladas y cortadas en cubos pequeños
Agua: Para hervir
Sal: Al gusto
Pimienta negra: Al gusto
Perejil: Picado, para decorar
Cebolla: 1, cortada en cubitos
Aceite de oliva: 2 cucharadas (para saltear y 2 cucharadas adicionales para la salsa)
Queso cheddar: 100 gramos (½ taza), rallado
Huevos: 2, para hornear
Yogur: 4 cucharadas, para hornear
Queso: 100 gramos (½ taza), para el aderezo
Huevos: 2, para la salsa
Vinagre de sidra de manzana: Un chorrito (para hervir los huevos)
Mayonesa: 2-3 cucharadas, para la salsa
Yogur griego: 4-5 cucharadas, para la salsa
Ajo: Picado, al gusto
Eneldo: Picado, al gusto
Instrucciones
Precalienta el horno:
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
Hornea el calabacín:
Corta el calabacín en rodajas y colócalas en una bandeja para hornear.
Hornea en el horno precalentado durante 15 minutos.
Herve las papas:
Pela y corta las papas en cubos pequeños.
Hierve en agua con sal hasta que estén tiernas, luego escúrrelas.
Saltea la cebolla:
Corta la cebolla en cubitos y saltéala en 2 cucharadas de aceite de oliva hasta que se dore.
Prepara el horneado:
En un tazón grande, mezcla las papas cocidas, el calabacín al horno, las cebollas salteadas, el queso cheddar, la sal y la pimienta negra.
En otro bol, bate 2 huevos, 4 cucharadas de yogur y 100 gramos de queso.
Vierte esta mezcla sobre la mezcla de calabacín y patata y mezcla bien.
Pasa la mezcla a una fuente para horno y hornea a 180°C (350°F) durante 25 minutos hasta que esté dorada y burbujeante.
Prepara la salsa:
Hierve 2 huevos con un chorrito de vinagre de manzana durante 8 minutos. Pela y ralla o pica finamente los huevos.
En un bol, mezcla 2-3 cucharadas de mayonesa, 4-5 cucharadas de yogur griego, 2 cucharadas de aceite de oliva, ajo picado, eneldo y sal.
Añade los huevos rallados y mezcla bien. Sirve la salsa junto con el pastel de calabacín y patata.
Sugerencias para servir
Decóralo con perejil fresco y sírvelo con una ensalada verde.
Acompáñalo con una rebanada de pan crujiente para una comida completa.
Disfrútalo con una copa de vino blanco para una cena ligera.
Consejos de cocina
Utilice una mandolina para cortar el calabacín en rodajas uniformes para lograr una cocción uniforme.
Sustituya el yogur griego por crema agria para obtener un sabor más ácido.
Agregue una pizca de nuez moscada a la salsa para lograr un sabor más intenso.
Para que la superficie quede más crocante, espolvoree queso adicional por encima antes de hornear.
Beneficios nutricionales
Calabacín: bajo en calorías y alto en vitaminas A y C.
Papas: brindan una buena fuente de carbohidratos y potasio.
Queso cheddar: rico en calcio y proteínas.
Yogur: agrega probióticos, que son beneficiosos para la salud intestinal.
Información dietética
Vegetariano: sí
Sin gluten: asegúrese de que todos los ingredientes estén certificados como libres de gluten.
Vegano: sustituya los huevos, el queso y el yogur por alternativas de origen vegetal.
Información nutricional (por porción)
Calorías: 350 kcal
Carbohidratos: 28 g
Proteínas: 15 g
Grasas: 20 g
Fibra: 5 g
Conservación
Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.
Vuelva a calentar en el horno o microondas hasta que esté tibio antes de servir.
La salsa se puede guardar por separado hasta por 3 días en el refrigerador.
Por qué le encantará esta receta
Rápida y fácil: los pasos simples y los ingredientes fácilmente disponibles hacen que esta receta sea perfecta para los días ajetreados.
Reconfortante: la combinación de papas, calabacín y queso crea un plato cálido y satisfactorio.
Versátil: se puede servir como plato principal o acompañamiento, y se puede adaptar fácilmente a su gusto.
Apto para toda la familia: un plato que les encantará tanto a los niños como a los adultos, lo que lo convierte en una excelente opción para las cenas familiares.

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