Ingredientes:
1 taza de harina de almendras
1 cucharada de semillas de lino molidas
1/4 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharada de aceite de oliva
2 cucharadas de agua fría o agua helada
Agregados opcionales:
Pimienta de cayena (para darle un toque picante)
1 cucharadita de semillas de chía
1 cucharadita de semillas de sésamo
Instrucciones:
Prepara la masa:
En un bol, combina la harina de almendras, las semillas de lino molidas, la sal, la pimienta negra y el orégano seco. Mezcla bien.
Agrega 1 cucharada de aceite de oliva a los ingredientes secos y mezcla bien para asegurarte de que el aceite se distribuya de manera uniforme.
Agrega 2 cucharadas de agua fría a la mezcla y revuelve hasta que la masa comience a formar grumos. Puedes usar las manos para presionar la masa y formar un bulto.
Estirar la masa:
Colocar la masa entre dos trozos de papel de pergamino. Esto facilitará su extensión y evitará que se pegue.
Aplanar la masa para formar un rectángulo irregular y luego estirarla con un rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1/8 de pulgada. Estirar desde el centro hacia afuera, moviendo la masa para asegurar un grosor uniforme.
Cortar las galletas:
Una vez que la masa esté estirada, usar un cuchillo o un cortador de pizza para cortarla en tiras del mismo ancho. Luego, cortar transversalmente las tiras para formar rectángulos o cuadrados.
Si lo desea, espolvorear semillas (semillas de chía o de sésamo) sobre la masa y presionarlas suavemente con el rodillo antes de cortar.
Transferir con cuidado la masa cortada a una bandeja para hornear forrada con papel de pergamino. Puede volver a estirar los restos de masa que queden y cortarlos en más galletas.
Hornear:
Precalentar el horno a 350 °F (180 °C).
Colocar la bandeja para hornear con las galletas en el horno precalentado y hornear durante aproximadamente 10 minutos.
Después de 10 minutos, retira la bandeja para hornear del horno y voltea las galletas con cuidado para asegurar una cocción uniforme.
Vuelve a colocar la bandeja para hornear en el horno y hornea durante otros 8 a 10 minutos, o hasta que las galletas estén doradas.
Enfría y sirve:
Una vez horneadas, retira las galletas del horno y déjalas enfriar por completo sobre una rejilla. Se volverán más crujientes a medida que se enfríen.
Disfruta de las galletas como refrigerio, con tus salsas favoritas o como aderezo para ensaladas. Guarda las sobras en un recipiente hermético para mantener su textura crujiente.
Sugerencias para servir:
Combina estas galletas con queso, hummus o guacamole para un refrigerio sabroso.
Úsalas como aderezo crujiente para sopas o ensaladas.
Inclúyelas en una tabla de embutidos para una opción saludable y satisfactoria.
Consejos de cocina:
Ajusta el grosor de la masa según tus preferencias; las galletas más delgadas serán más crujientes, mientras que las más gruesas serán un poco más suaves.
Experimente con diferentes especias y hierbas para personalizar el sabor de sus galletas.
Beneficios nutricionales:
Harina de almendras: rica en proteínas y grasas saludables, la harina de almendras es una alternativa nutritiva y sin gluten a la harina tradicional.
Semillas de lino: una buena fuente de fibra y ácidos grasos omega-3, las semillas de lino aportan nutrición adicional a las galletas.
Información nutricional:
Sin gluten: Sí
Vegetariano: Sí
Vegano: Sí (si omite o reemplaza la mayonesa en la salsa para untar)
Almacenamiento:
Guarde las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por una semana. Para un almacenamiento más prolongado, manténgalas en el refrigerador.
Por qué le encantará esta receta:
Estas galletas son fáciles de hacer, personalizables y perfectas para un refrigerio saludable.
No contienen cereales y tienen un alto contenido de proteínas, lo que las convierte en una