INGREDIENTES:
Para la masa:
5 huevos
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de agua hirviendo
2 cucharadas de aceite
2 cucharadas de nueces finamente molidas
5 cucharadas de harina
1/2 paquete de levadura en polvo
200 g de mermelada de albaricoque
Para la crema:
1 lata grande (900 g) de duraznos
500 ml de leche
3 paquetes de pudín en polvo con sabor a vainilla 1 paquete de azúcar de vainilla 250 ml de jugo
de durazno en lata 3 cucharadas de azúcar 250 g de mantequilla 3 cucharadas de azúcar en polvo 2 tazas de crema batida con 40% de grasa 2 cucharadas Ron
PREPARACIÓN:
Batir los huevos y el azúcar hasta que queden esponjosos. Agregue poco a poco agua y aceite y revuelva hasta que se forme una espuma espesa. Mezclar la harina y la levadura en polvo, pasar por un colador, añadir las nueces molidas y mezclar todo bien. Luego incorpora esta mezcla a la espuma de huevo con una espátula.
Rocíe una bandeja para hornear grande con lados altos con aceite en aerosol y cubra con papel de hornear. Coloca la masa sobre el papel de horno y alísala con la espátula. Hornear a 180°C durante unos 15 minutos. Después de hornear, dejar enfriar un poco y luego untar con mermelada de albaricoque. Si la mermelada queda demasiado espesa, diluirla con ron o el jugo de la lata.
Lleve a ebullición la leche, el jugo de durazno enlatado, el azúcar y el pudín en polvo para formar un pudín espeso. Déjelo hervir a fuego lento brevemente y luego coloque la olla en agua fría. Deje que el pudín se enfríe mientras revuelve constantemente. Mezcle la mantequilla blanda con el azúcar en polvo y el ron hasta obtener una espuma blanca. Agrega el pudín frío en porciones y revuelve todo hasta obtener una crema suave.
Escurre los melocotones, córtalos en cubos pequeños y revuélvelos suavemente con la nata. Ahora con la espátula untamos la nata sobre el bizcocho de frutos secos untado con mermelada de albaricoque. Alisar con un cuchillo o una tarjeta pastelera. Montar la nata hasta que esté firme y esparcir sobre la nata. Decora según tu imaginación.