Ingredientes
- 2,8 onzas (80 gramos) de copos de avena
- 3,5 onzas (100 gramos) de nueces
- 5,3 onzas (150 gramos) de dátiles
- 0,5 onzas (15 gramos) de cacao en polvo
- 2,8 onzas (80 gramos) de miel
Para el glaseado:
- 3,5 onzas (100 gramos) de chocolate negro
- 1 cucharada de aceite
Elaboración de deliciosas delicias
Crear harina de avena
Nuestro primer paso es transformar los copos de avena en harina. Para ello, colocamos los copos de avena en una licuadora y los trituramos hasta conseguir una consistencia similar a la de la harina.
Agregue nueces para darle un toque de nuez
A continuación, agrega las nueces a la harina de avena en la licuadora. Continúe licuando hasta que las nueces estén finamente picadas, asegurándose de que queden algunos trozos pequeños para darle más textura y sabor.
Prepara la mezcla de frutos secos
Ahora, trabajemos en nuestra mezcla de frutos secos. Quita los carozos de los dátiles y agrégalos al tazón de la licuadora. Agrega el cacao en polvo y una pizca de sal para lograr el equilibrio perfecto entre dulzura y riqueza. Licúa la mezcla hasta que esté bien combinada.
Combinar y endulzar
Pasa la mezcla de frutas machacadas y cacao a un recipiente grande. Luego, vierte la miel líquida sobre la superficie. Si la miel está en estado sólido, puedes derretirla suavemente a baño maría. Una vez que los ingredientes estén juntos, amasa la mezcla con las manos hasta formar una masa cohesiva.
Dale forma a tus dulces
Con la mezcla tipo masa lista, ya puedes dar rienda suelta a tu creatividad. Dale a tus futuros dulces la forma que desees, ya sea redonda, ovalada o una simple barra.
Aplicar el glaseado
Pasando al glaseado, rompe el chocolate amargo en trozos pequeños y agrégale el aceite (o mantequilla). Calienta la mezcla en el microondas durante 35 segundos y luego revuélvela hasta que quede suave.
Ahora, con dos tenedores, cubre con cuidado cada caramelo con el glaseado de chocolate, asegurándote de que queden cubiertos por todos lados. Puedes colocarlos sobre una rejilla o un trozo de papel de pergamino para que se sequen fácilmente.
Relájate y disfruta
Coloca los caramelos terminados en el refrigerador durante unos 20 minutos para que se endurezca el glaseado. Una vez que estén listos, sácalos y saborea los deliciosos resultados. Estos caramelos mantienen su forma a la perfección y el glaseado no se agrieta cuando los cortas o los muerdes. Incluso notarás deliciosas migas de nueces y avena dentro del relleno.
Conclusión
Preparar dulces caseros puede ser una experiencia gratificante, que no solo ofrece un delicioso manjar, sino también la satisfacción de elaborar algo especial con tus propias manos. Estos caramelos de avena y frutos secos son un testimonio de las delicias de las delicias caseras. Así que, la próxima vez que te tienten los dulces comprados en la tienda, ¡considera probar esta deliciosa receta!