Ingredientes:
Para la masa:
- 500g de harina pan (o harina 00)
- 80 g de azúcar
- 10 g de levadura de cerveza seca (o 25 g de levadura de cerveza fresca)
- 200ml de leche tibia
- 2 huevos medianos
- 80 g de mantequilla derretida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de 1 limón (opcional)
- Una pizca de sal
Para el acabado:
- 1 huevo (para pintar)
- Azúcar en polvo (para espolvorear)
- Mermelada (para relleno, opcional)
- Prepara la masa:
- En un bol grande, disuelva la levadura de cerveza seca en la leche tibia. Agrega el azúcar y mezcla hasta que la levadura se haya disuelto por completo.
- Agrega los huevos, la mantequilla derretida, el extracto de vainilla y la ralladura de limón (si la usas). Mezclar bien.
- Añade poco a poco la harina y una pizca de sal, amasando hasta obtener una masa tersa y homogénea. La masa debe quedar blanda pero no pegajosa.
- Cubrir la masa con un paño y dejar reposar en un lugar cálido durante 1-2 horas aproximadamente, o hasta que doble su volumen.
- Formando los croissants:
- Después de leudar, transfiera la masa a una superficie enharinada y divídala en porciones de aproximadamente 50-60 g cada una.
- Extienda cada porción de masa formando un círculo fino, formando croissants. Puedes rellenar los croissants con un poco de mermelada si lo deseas.
- Enrolle cada círculo de masa desde el lado ancho hacia adentro, formando un croissant.
- Coloca los croissants en una bandeja de horno forrada con papel de horno, dejando un poco de espacio entre ellos. Cubrir con un paño y dejar reposar otros 30-60 minutos.
- Cocine los croissants:
- Precalienta el horno a 180°C.
- Batir ligeramente el huevo y pincelar suavemente la superficie de los croissants con el huevo batido.
- Hornea los croissants en el horno precalentado durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados e hinchados.
- Atender:
- Una vez cocidos, transfiera los croissants a una rejilla para que se enfríen un poco.
- Espolvorea los croissants con azúcar glas antes de servir.
- Los croissants caseros son deliciosos y se sirven calientes o a temperatura ambiente. Se pueden rellenar de mermelada, natillas o Nutella, si lo prefieres.
- Estos croissants caseros son suaves, fragantes y deliciosos. Puedes disfrutarlos con una taza de café o leche para un delicioso desayuno o una merienda especial. ¡Disfrute de su comida!
Instrucciones:
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