Las patatas acordeón, también llamadas patatas hasselback, son una deliciosa guarnición en la que las patatas se cortan en rodajas finas pero no del todo, para que queden unidas a la base. Esto les permite cocinarse de manera uniforme y quedar crujientes por fuera, mientras permanecen suaves y tiernos por dentro. A continuación te explicamos cómo prepararlos:
Ingredientes:
Patatas de tamaño mediano a grande (preferiblemente una variedad adecuada para hornear)
Aceite de oliva o mantequilla derretida
Sal y pimienta negra recién molida
Especias al gusto (como romero, tomillo, ajo en polvo, pimentón)
Precalienta el horno a 200°C y prepara una bandeja para horno, forrándola con papel de horno o ligeramente untada con aceite de oliva.
Lavar bien las patatas y secarlas con cuidado.
Coloca una papa sobre una superficie plana y usa dos palillos o dos cucharas de madera colocadas a los lados de la papa para evitar cortarla por completo. Empiece a hacer rodajas finas (de unos 2-3 mm) sobre la patata, teniendo cuidado de no cortarla por completo. Las rodajas deben quedar unidas a la base de la patata.
Repite el proceso con todas las patatas y colócalas en la bandeja para hornear preparada.
Unte las patatas con aceite de oliva o mantequilla derretida, asegurándose de que penetre bien entre las grietas. Esto ayudará a que las patatas queden crujientes mientras se cocinan.
Sazone las patatas con sal, pimienta negra recién molida y otras especias al gusto, como romero, tomillo o ajo en polvo.
Coloca las patatas en el horno precalentado y hornea durante unos 45-60 minutos, o hasta que estén doradas y tiernas por dentro. Mientras cocinas, puedes untar las papas con aceite adicional o mantequilla derretida a mitad de la cocción para mantenerlas suaves y agregarles sabor.
Una vez cocidas, puedes servir las patatas acordeón como guarnición caliente y crujiente, quizás acompañándolas con una salsa o mayonesa aromatizada. ¡Disfrute de su comida!