He seleccionado para ti una receta de tarta de queso con frutas fácil de preparar y sin horno. La base de galleta y el queso crema, una crema cremosa, combinan a la perfección con la cobertura afrutada.
Tarta de queso con frutas sin horno
Ingredientes
Para la base:
200 g de galletas de avena o galletas caseras
100 g de mantequilla fundida
Para la crema:
500 g de mascarpone
125 g de queso crema natural
100 g de azúcar glas
1 sobre de azúcar vainillado
2 dl de nata montada fría
1 sobre de gelatina en polvo o fijador de gelatina (aprox. 10 g)
Para la capa de fruta:
200-300 g de frutos rojos frescos o congelados (p. ej., frambuesas, arándanos, fresas)
2-3 cucharadas de azúcar
1 sobre de gelatina para repostería (transparente o roja)
Preparación
- Preparar la base:
Triturar las galletas en un procesador de alimentos o con un rodillo.
Agregar la mantequilla fundida.
Forrar el fondo de un molde desmontable de 22-24 cm de diámetro con papel de horno y presionar la mezcla de galletas uniformemente sobre el fondo.
Guardar en la nevera durante al menos 30 minutos mientras se prepara la crema. 2. Prepara la crema:
Mezcla la gelatina en polvo con la cantidad de agua especificada en las instrucciones y déjala reposar de 3 a 4 minutos.
En un bol grande, bate el mascarpone y el queso crema con el azúcar glas y el azúcar vainillado hasta que quede una mezcla esponjosa.
En otro bol, bate la nata montada fría hasta que esté firme.
Añade la gelatina derretida, pero no caliente, a la base de queso crema e incorpora la nata montada con cuidado con una cuchara de madera.
Extiende la nata sobre la base de galleta. Vuelve a meterla en el frigorífico mientras preparas la capa de fruta.
- Prepara la capa de fruta:
Si usas fruta congelada, descongélala y cuela el exceso de jugo.
Prepara la fruta con el azúcar y la cobertura según las instrucciones del envase de la gelatina.
Una vez lista, déjala enfriar hasta que esté tibia.
Extiende la cobertura de fruta tibia uniformemente sobre el pastel.
Mete el pastel en el frigorífico durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que la crema y la gelatina cuaje por completo.
¡Que la disfrutes!