Cuello de cerdo de un tarro de cristal

Cuello de Cerdo en Frasco de Cristal (Receta para Carne Tierna y Jugosa)

Esta es una forma tradicional y muy práctica de preparar el cuello de cerdo, logrando una carne increíblemente tierna, jugosa y llena de sabor, lista para ser disfrutada en cualquier momento. La cocción lenta y el envasado en frascos no solo la conservan, sino que también la transforman en un manjar reconfortante.

"
"

Ingredientes

  • 1 kg de cuello de cerdo
  • 2 cebollas grandes
  • 4-5 dientes de ajo
  • 2-3 hojas de laurel
  • Agua o caldo de carne
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 3-4 frascos de cristal con tapa hermética (aproximadamente 500 ml cada uno)

Preparación

  1. Prepara la carne: Lava y seca bien el cuello de cerdo. Córtalo en cubos grandes de unos 3-4 cm. Salpimienta generosamente la carne por todos lados.
  2. Cocina lentamente: En una olla grande a fuego medio-alto, calienta un poco de aceite y sella los cubos de carne hasta que estén dorados por fuera. Retira la carne.
  3. En la misma olla, sofríe las cebollas cortadas en juliana y los ajos picados hasta que estén blandos. Regresa la carne a la olla, añade las hojas de laurel y cubre con agua o caldo de carne.

  1. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina a fuego lento por al menos 2.5 a 3 horas, o hasta que la carne esté tan tierna que se deshilache fácilmente.
  2. Prepara los frascos: Mientras la carne se cocina, lava los frascos de cristal y sus tapas en agua caliente con jabón. Para esterilizarlos, puedes hervirlos en agua durante 10 minutos o colocarlos en el horno a 120°C (250°F) por 15 minutos.
  3. Envasa la carne: Con la carne aún caliente, desmenúzala con dos tenedores. Con cuidado, rellena los frascos esterilizados con la carne tierna, compactándola ligeramente pero sin aplastarla.
  4. Añade el caldo de cocción restante a los frascos, cubriendo completamente la carne y dejando aproximadamente 1 cm de espacio libre en la parte superior. Limpia los bordes de los frascos, ciérralos firmemente con sus tapas.

La carne está lista para consumir una vez que el frasco se enfría y el caldo se solidifica en una gelatina natural. Puedes servirla fría, directamente del frasco, o calentarla ligeramente. Es perfecta con patatas cocidas, puré o pan crujiente.

"
"

Leave a Comment